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Recientemente, tuvimos la ocasión de participar en un “Fast Track Innovation” corporativo: experiencia memorable que recomendaría replicar en otras empresas y en otros contextos.

En mi opinión, he aquí el TOP10 de los aspectos clave que contribuyen a que programas de intraemprendeduría como este sean un éxito:

  1. Dedicación total (inmersión): los participantes deben contar con plena dedicación para desarrollar su idea de negocio.
  2. Favorecer el pensamiento cíclico y dual. Es decir, se debe facilitar la alternancia entre fases de divergencia (búsqueda de ideas/alternativas creativas) y de convergencia (foco en obtener soluciones concretas, factibles y materializables).
  3. Crear sentido de urgencia tan necesario para avivar la creatividad y originalidad de las propuestas: Fast Track con timings marcados, exigentes y de duración limitada a un máximo de 3 días
  4. Crear atmósfera competitiva: equipos de diferentes disciplinas en búsqueda de la idea con mayor retorno, encaje en el mercado o con mayor beneficio exponencial a medio plazo y actuando dentro de unas Reglas de juego preestablecidas. Reconocimiento, esponsorización y decicación de recursos son los premios…
  5. Valentía: se requiere de personas y equipos con mindset innovador y que, por encima de todo, sean valientes para reconocer limitaciones, pedir ayuda, realizar autocritica constructiva, asimilar los fracasos, aprender de los mismos, y perseverar…
  6. Facilitar la colaboración formal e informal para aprovechar la diversidad del grupo: se deben disponer los elementos para que se dé la colaboración entre grupos: reservar tiempo para que los participantes hagan crítica face-to-face de los otros proyectos y éstos tengan posibilidad de crecer y de ofrecer solución a la limitación expuesta. Así, los proyectos van ganando en consistencia. Entre juegos, dinámicas de grupo, o el mismo afterwork también se fomenta la colaboración informal que incluso puede dar lugar a ideas más alocadas pero no menos válidas
  7. Orientación analítica: toda decisión debe ser soportada por el dato, hecho que conlleva el dotar de acceso a los participantes tanto a bases de datos y estudios como a herramientas de visualización y análisis
  8. Espacio abierto con lugares para la reflexión individual o el intercambio de ideas en grupo
  9. Dotar de recursos y material ilimitado a los participantes
  10. Coaches que den amplitud de miras a los participantes, desafíen las ideas y reten a los participantes a hallar nuevas soluciones (empoderamiento)

Se generan dinámicas muy positivas, revertiendo en resultados inesperados. Y es que el genio colectivo aflora por sí solo cuando se junta en un entorno colaborativo y retador a talento que comparte valores y expectativas. Si además, se adereza la sesión Fast Track con ponencias inspiradoras y coachers que dinamicen y motiven a los participantes, el cóctel es demoledor.

Día a día, el elevator pitch (exposición de la idea de negocio en 1 min) de los participantes evoluciona: adquiere consistencia, coge fuerza argumental y profundiza en las soluciones cada vez más orientadas a dar respuesta a necesidades latentes de los futuros clientes. A la vez, se va fundamentando el Business Case del proyecto: con el foco puesto en modelos de ingresos y costes alternativos. Finalmente, se trabaja en el roadmap a corto y medio plazo y el rol que desempeñará cada miembro del equipo para que el proyecto se convierta en éxito. En tiempo récord, los equipos pasan del concepto al proyecto. Salen del Fast Track con claras actividades que acometer y realistas metas que alcanzar. Dentro del proceso de innovación, el Fast Track permite que los equipos transicionen entre la ambigüedad inicial y el esfuerzo por la supervivencia de la idea hacia la concreción en un proyecto en el que el esfuerzo de perseverancia quede compensado por un roadmap repleto de hitos con retornos de la inversión gratificantes y graduales (ejercicio 5days / 5weeks / 5months en el que se reflexiona en los quickwins a corto plazo, los objetivos a medio plazo, los beneficios exponenciales a largo plazo…).

Y eso sin mencionar el beneficio intangible que se genera al ampliar tu red interna de contactos  y descubrir que equipos dentro de tu propia empresa le tienen cogida la medida a la realidad virtual con tecnologías como Oculus Rift, proponen soluciones predictivas para elevar la tasa de éxito y la personalización del servicio para universidades, luchan por el “zero waste” en la cadena de suministro de la Alimentación, creen en la renovación del retailer tradicional, etc…

En fín, valiente entrega de los equipos participantes y valiente apuesta de la organización para que poco a poco se vayan contruyendo nuevos offerings y la empresa se predisponga paulatinamente hacia la disrupción. Experiencia memorable y que podemos ayudar a replicar en otras empresas. ¿Os animáis?

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