Estos días me ha mantenido ocupado un libro totalmente recomendable: “Coolhunting: el arte y la ciencia de descifrar tendencias” de Victor Gil. En él se hallan las claves para adoptar las rutinas fundamentales de un buen cazador de tendencias. Desde un primer momento, el lector percibe que el concepto Coolhunting se ha extendido. El arte del coolhunting, que años atrás se asociaba a la detección de tendencias en el exclusivo mundo de la moda, se constituye como una técnica expcepcional para el asesoramiento a empresas gracias a la predicción de los futuros gustos de cualquier tipo de demanda.

Así pues, el coolhunter, que se identificaba por ser aquel individuo fusionado a una cámara de fotos, gana en dimensiones al ser capaz de establecer una metodología de trabajo que permita detectar qué manifestaciones del mercado son relevantes a la hora de condicionar los gustos del consumidor. Con la ayuda de casos ejemplarizantes, a lo largo del libro se detallan las diferentes técnicas de observación, análisis y comunicación que todo coolhunter debe llevar a cabo.

Pero este libro no es solo para iniciarse en el coohunting. A mi juicio, siendo que cada uno de nosotros debe adaptarse a las exigencias de algún tipo de consumidor, deberíamos apostar por la anticipación a los cambios, adoptando las aptitudes básicas descritas en el libro. Y es que, el espíritu coolhunter como forma proactiva y reflexiva de entender el entorno debería formar parte intrínseca de nuestro forma de trabajar. Independientemente del departamento y sector de actividad en el que estemos envueltos, estaremos generando“oportunidades para la Innovación e orígen de la Creatividad”.

Desde el punto de vista más práctico, se nos explica explican diferentes conceptos claves para la detección de tendencias. Así pues, se revela fundamental:

  • Entender al nuevo consumidor exigente, demandante de autenticidad pero colaborativo.
  • Entender el entorno o mercado referencia de estudio.
  • Obtención de información ahondando en estudios preexistentes (investigación primaria) o llendo en búsqueda del consumidor ya sea a pie de calle, en sesiones de entrevistas organizadas, a través de recursos netnográficos como los Social Media,… (investigación secundaria). Es decir, acudir allí “donde se susurran las tendencias”, para extraer información, gustos y percepciones.
  • Gestionar la información.
  • Relacionar conceptos y formular hipótesis sobre qué cambios en el consumidor (macrotendencias) han podido ocasionar la aparición de diferentes manifestaciones en el mercado (microtendencias).
  • Medición y seguimiento de tendencias.
  • Comunicación y aprovechamiento estratégico del insight.

De la A a la Z, está todo descrito en el libro. No nos quedemos estáticos, anticipémosnos!

Saludos a todos!

Foto titulado “Coolhunting” de edans

Título: “Coolhunting. El arte y la ciencia de descifrar tendencias”

Autor: Victor Alejandro Gil Mártil

Editorial: Empresa Activa

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